Escoliosis en niños

La escoliosis en niños es la deformación de la curvatura estructural de la columna vertebral desde la gestación hasta la etapa adolescente. La escoliosis idiopática es una forma común de ver esta enfermedad en infantes, esta curva escoliótica le da a la columna una forma de “s” y en otros casos forma de “C”.

La escoliosis en niños es muy frecuente

En la mayoría de los casos no se saben las causas exactas que pueden producir esta desviación, la cual puede ser hacía la derecha o hacía la izquierda. La frecuencia de aparición de esta enfermedad en niñas es mayor que en los niños.

Estudios han demostrado que 1 de cada 300 niños podrá presentar cierta curvatura en su columna durante su etapa de crecimiento. Siendo menos común en infantes menores de 5 años y aumentando su nivel de aparición en niños mayores de 10 años.

Causas de la escoliosis en niños

La escoliosis infantil se puede desarrollar por varios motivos, se cree que su aparición depende de múltiples factores, estudios científicos no han llegado a un claro diagnóstico de las causas específicas de la escoliosis.

Idiopática. Es la forma más común en la que puede presentarse esta enfermedad. Se puede decir que estamos en presencia de ella cuando las causas de formación se desconocen.

Genética. Nuevas investigaciones científicas realizadas en Japón publicadas en American Journal of Human Genetics, confirmaron que la escoliosis también es producida por la mutación del cromosoma 9. Estos estudios se realizaron en más de diez mil voluntarios en donde se observó un exceso de codificación de la proteína BNC2 e YY1.

Congénita. Un quince por ciento de las malformaciones de la columna vertebral son congénitas, se producen desde el nacimiento y ocurre en el proceso de formación de las vértebras y costillas.

Neuromuscular. Este tipo de escoliosis tiene una ocurrencia de aproximadamente el diez por ciento y esta ocasionada por enfermedades neuromusculares como: Poliomielitis, parálisis cerebral, defecto del tubo neural, distrofia muscular o algún trauma físico.

Sindromática. Esta escoliosis es ocasionada por algún síndrome, un ejemplo de esto son los niños que presentan el síndrome de Marfán, también tenemos los portadores de Neurofibromatosis 1 (NF1) y por ultimo las malformaciones venosas.

Clasificación de la escoliosis en niños

La escoliosis en niños se puede clasificar de acuerdo a la edad en que se manifiesta la malformación, sin embargo esta puede aparecer a cualquier edad.

  • Desde 4 semanas de gestación hasta los tres años de edad, tenemos la llamada escoliosis infantil.
  • Entre 3 y 10 años de edad se presenta la escoliosis juvenil.
  • A partir de los 10 años hasta los 17 la escoliosis adolescente.

Síntomas de la escoliosis en niños

Existen casos donde la escoliosis infantil se manifiesta de forma leve y  los síntomas pueden pasar desapercibidos. Pero en casos más graves de escoliosis se puede presentar:

  • Dolores en la espalda y hombros.
  • Disminución de la capacidad pulmonar.
  • Rotación de la caja torácica.
  • Cansancio.
  • Desnivel de hombros y caderas.
  • Curvatura notoria de la columna vertebral.

Evaluación infantil de escoliosis

Para determinar si un niño presenta escoliosis, el médico especialista deberá realizar un examen clínico con la finalidad de identificar las causas que producen la deformación.

Con una evaluación detallada, el especialista podrá dar un diagnóstico preciso. Algunas pruebas comúnmente recomendadas son: reflejos, tono muscular, deformación de la estructura ósea, manchas en la piel, examen neurocutáneo y elasticidad articular.

Para la evaluación se harán estudios: radiológicos, resonancia magnética, tomografía computarizada, pruebas genéticas.

El procedimiento habitual para una buena evaluación médica infantil, en caso de sospecha de escoliosis, consiste como primer paso realizar la prueba de Adams, en donde el paciente se quitará la parte superior de su ropa y se inclinará hacía adelante. En este examen el especialista observará la curvatura presente en la columna vertebral.

Evaluación médica

Si se sospecha de la existencia de la enfermedad, el médico aplicará otras pruebas para confirmar. Un estudio cuantitativo muy usado, es medir la desviación mediante el método de Cobb, en donde se determina el ángulo de desviación vertebral.

Prueba genética. Se hacen estudios del genoma para identificar ciertos marcadores en el ADN.

Examen neurocutáneo. Este examen identifica  el signo de Koch, el cual es un reflejo del recién nacido. Además con él se observa la elasticidad de las articulaciones, manchas cutáneas y asimetría de los reflejos.

Estudio radiológico. Aquí se realiza una radiografía de columna, colocando al paciente de manera frontal y lateral. Con este estudio se puede localizar la curvatura vertebral, sin embargo no permite observar si existe alguna rotación, por lo que el diagnóstico podría no indicar directamente la gravedad de la deformación.

Cuando exista sospecha de escoliosis infantil, se deben realizar estudios radiológicos cada 8 meses o menos, para determinar la progresión de la enfermedad.

Resonancia magnética. Este examen es indicado cuando se han realizado de manera previa estudios neurológicos que arrojen alguna patología en el canal raquídeo.

Con la resonancia magnética se pueden determinar alteraciones como: malformación de Chiari, quistes en la cavidad medular, formación de tejido cicatricial en la médula y malformación raquimedular.

Tomografía computarizada. Si se necesita observar las deformaciones de la columna vertebral de manera más detallada, se sugiere realizar una tomografía computarizada o TAC. Consiste en un método imagenológico que usa rayos X, con esta se mostrara una mejor imagen de zonas que pudieron pasar desapercibidas con otros exámenes.

Tratamiento para la escoliosis en niños

El tratamiento en cada paciente, depende del grado de severidad del caso, edad y etapa de crecimiento presente y futura. Los tratamientos se pueden dividir en quirúrgicos y no quirúrgicos.

Tratamiento no quirúrgico. Este tratamiento ortopédico es indicado para pacientes con una curvatura leve, con un ángulo menor a 20 grados. Se basa principalmente en el uso de un corset, lo cual ayuda a detener el proceso de curvatura y así evitar una cirugía.

Este tratamiento es efectivo en niños que aún están en etapa de crecimiento, se recomienda en pacientes con escoliosis idiopáticas o neuromusculares. Su uso se debe extender hasta completar la etapa de crecimiento del niño y no está recomendado para todos los casos de escoliosis.

Tratamiento quirúrgico. Es indicado para pacientes que presentan una curvatura mayor a 45 grados y que aún se encuentran en etapa de crecimiento. También para pacientes que muestren tener evolución y desarrollo de la enfermedad.

Consiste en una cirugía, que debe ser realizada por un especialista en columna vertebral. El médico insertará a través de una incisión unas varillas de acero sujetas con ganchos y tornillos, que soportarán las vértebras, además se colocarán injertos óseos para ayudar a fusionar las vértebras.

Después de la cirugía el paciente podrá necesitar uso de corset y fisioterapia. La recuperación es rápida, podrá caminar luego de dos días y se le dará de alta al paciente después de una semana. Para reanudar las actividades que impliquen esfuerzos físicos como los deportes, deberá esperar de 6 a 8 meses.