Escoliosis lumbar

La escoliosis lumbar la escoliosis más común que podemos encontrar. La escoliosis es la curvatura de la espalda en forma de C o de S. De esta manera, la escoliosis lumbar es aquella que presenta una curvatura en la zona baja de la espalda, concretamente en la zona de los lumbares. Las causas de la escoliosis, como ya sabemos, son desconocidas.

No obstante, encontramos que la mayor parte de casos de escoliosis lumbar se da en niños y en adolescentes. Una de las causas más comunes suele ser el desarrollo rápido del esqueleto, pero también encontramos casos de escoliosis lumbar de tipo hereditario. Si uno de los padres del menor ha sufrido escoliosis, es probable que el menor también lo sufra

Normalmente, la escoliosis lumbar se da en los menores en sus primeros meses de vida. La escoliosis es un problema que suele desaparecer de una manera natural en prácticamente la gran mayoría de los casos. Pero es cierto que hay un grupo reducido de casos en que esto, lejos de ser así, es un problema que empeora durante la vida del menor. De esta forma, es determinante saber que existen dos etapas de desarrollo de los menores que son en las que podemos observar el desarrollo de la escoliosis lumbar.

La primera etapa de este desarrollo se produce cuando el menor cumple los dos años de edad, aproximadamente. Su cuerpo comienza a cambiar de manera bastante drástica y, sobre todo, de forma muy veloz. Ello hace que el menor comience a tener el cuerpo de un niño.

En segundo lugar, la otra etapa del crecimiento significativa se produce en la pre adolescencia y en la adolescencia. Durante esta etapa, el cuerpo se desarrolla de manera rápida, sobre todo en lo relativo a la altura del menor.

Si nuestro hijo finaliza estas dos etapas de desarrollo óseo de una manera exitosa y con avances positivos en el ángulo de curvatura de su columna, generalmente la escoliosis ya no será un problema. Y es que una vez finalizado el crecimiento, el problema no reaparecerá porque el cuerpo deja de desarrollarse. Pero algunas veces esto no ocurre así, y podemos encontrar casos en que la escoliosis lumbar aumentará a medida que el niño vaya creciendo y su columna vertebral se vaya desarrollando.

Síntomas y tratamientos de la escoliosis lumbar

En cuanto a los síntomas y el tratamiento de la escoliosis lumbar, observamos que son los mismos que en cualquier caso de escoliosis. No obstante, cabe destacar que, si tenemos un hijo con un problema de escoliosis, tenemos que observar a la perfección los síntomas externos, ya que los internos suelen pasar inadvertidos a causa de la propia edad del menor.

Si la escoliosis lumbar se produce en un niño pequeño, normalmente este no sabrá cómo manifestarnos lo que siente (dolor, cansancio, etc). Por el contrario, si estamos ante un adolescente, este probablemente ignorará el problema por miedo a ir a la consulta del médico, o por falta de comunicación con sus padres. De esta manera, no tenemos que dejar de observar la desalineación en hombros y caderas.

Debemos poner especial atención a que un hombro no quede más alto que otro, o a que la cadera no tenga un extremo más elevado con respecto al otro lado de la cadera. Si encontramos que existe una efectiva descompensación en los hombros y en la cadera, lo más lógico sería acudir a un médico.

Cuando lleguemos al médico, este será el encargado de determinar qué tratamiento se adapta mejor a la escoliosis lumbar del menor.

Si la curva de la columna es de menos de unos 20 grados o menos, solamente tendremos que preocuparnos de acudir a la consulta del doctor con una frecuencia que variará cada 4 o 6 meses. Eso permite al doctor hacer un seguimiento de la escoliosis, para determinar si mejor o empeora. Normalmente en estos casos la escoliosis lumbar es bastante leve, y se corrige de manera natural con el paso del tiempo.

Si la columna empeora hasta alcanzar los 25 o 30 grados, o si esta ya presenta este ángulo de torcedura, el médico recomendará el uso de un corsé ortopédico. Este no puede corregir el problema por sí mismo, sino que se encarga de repartir equitativamente el peso por toda la espalda. De esta manera, será el propio menor el que tome la postura adecuada, y el que solucionará de manera progresiva y natural su curvatura.

Sin embargo, si la curvatura alanza los 40 grados o más, o si ya presenta este ángulo de torcedura, la solución es mucho más radical, puesto que lo único que puede hacerse es realizar una intervención quirúrgica. Así, las vértebras se volverán a colocar en su lugar original y se corregirá artificialmente la postura. En cuanto al post operatorio, lo más normal es que se nos coloque un corsé ortopédico, de manera que la espalda vaya recuperándose de manera progresiva de la escoliosis lumbar.