Síntomas de la escoliosis

La escoliosis es un problema que se produce por la curvatura de la columna vertebral. Ello hace que gran parte de los síntomas de la escoliosis puedan ser percibidos a simple vista, ya que, si existe una torcedura en la columna vertebral, la postura normal que debería tener una persona se ve alterada, y ello es visible de manera externa. Aunque, naturalmente, existen otra serie de síntomas que no tienen por qué ser percibidos por nadie más que por la propia persona que sufre el problema.

Además, a la hora de observar los síntomas de la escoliosis, debemos tener cuidado con un factor bastante relevante en este problema. La mayoría de casos de escoliosis se inician en la etapa de la adolescencia, o desde el nacimiento mismo de la persona por causas genéticas.

Síntomas de la escoliosis

Todos sabemos que estas edades son bastante complicadas, de tal manera que muchos menores no nos hablarán acerca de sus dolencias o de su sentimiento de malestar. Por ello la determinación de la escoliosis se vuelve bastante complicada. Sin embargo, no deja de ser importante hacerlo, ya que, si nos damos cuenta a tiempo del tipo de problema, mejor podremos solucionarlo sin tener que recurrir a tratamientos tan invasivos como pueda ser una cirugía.

Así, podríamos diferenciar dos grupos de síntomas. Un primer grupo serían aquellos síntomas que no podemos ver a simple vista, y que solamente va a sentir la persona que tiene escoliosis. Otro grupo de síntomas serán los síntomas externos, que son percibidos por el ojo humano.

Síntomas que no podemos ver a simple vista

Entre los síntomas visibles de un problema de escoliosis, tenemos el de la curvatura en la columna vertebral. Podremos observar claramente que la espalda de la persona con escoliosis no está recta, y esto es aún más perceptible si pedimos a esa persona que se incline hacia adelante. De esta manera, podremos observar de manera clara que la columna vertebral de la persona en cuestión no está recta.

Otro síntoma que es consecuencia directa de la columna vertebral torcida, es una cadera desnivelada. Cuando la columna vertebral está torcida, podemos observar que la cadera también lo estará. De esta manera, puede que el lado derecho esté por debajo que el lado izquierdo, y viceversa. Sin embargo, este síntoma es mucho más visible cuando se trata de los hombros, los cuales también quedan en una posición no pareja. En una persona con escoliosis, es bastante notable el hecho de que un hombro está por encima del otro.

Normalmente, no existen más síntomas externos que los anteriores para detectar un problema de escoliosis.

También debemos tener en cuenta que existen problemas de escoliosis graves y problemas leves. Cuando existe un problema de escoliosis grave, normalmente la determinación visual de este problema no es complicada, mientras que, si el problema es leve, el diagnóstico por una persona que no sea especialista puede volverse más difícil. Por ello es extremadamente importante que realicemos exploraciones físicas a nuestros hijos de manera rutinaria, especialmente en aquellas épocas en las que están experimentando cambios físicos importantes.

Síntomas internos

Por otro lado, tenemos los síntomas internos, aquellos que solamente puede sentir la persona que padece de una manera directa el problema de la escoliosis. Como hemos dicho, estos síntomas normalmente no son manifestados a los padres si los que padecen el problema son niños y adolescentes. Sin embargo, conviene saberlos para hacerles preguntas o por si quisieran revelarnos datos sobre sus dolencias.

Evidentemente, una persona que padece escoliosis sufrirá una serie de dolores en la espalda causados por la torcedura. Estos se dan normalmente en la zona central de la espalda o en la zona lumbar, que está situada más abajo del centro de la espalda y encima de los huesos de la cadera. Estos dolores pueden sentirse como molestias continuadas, y son graduales, por lo que van de menos a más. Además, no se sienten como pinchazos o pinzamientos de carácter puntual, más característicos de las hernias, sino que son dolores continuados en el tiempo.

Otro síntoma bastante común en las personas que sufren un problema de escoliosis, es el cansancio en la espalda. Tras largos periodos de tiempo estando de pie, las personas con escoliosis notarán que la zona se cansa, debido a que unos músculos tienen que hacer más fuerza que otros. Ello es consecuencia directa de la curvatura de la espalda. De esta manera, necesitarán estar en reposo cuando han pasado largos periodos de tiempo estando de pie.

Sin embargo, también podemos encontrarnos en el caso contrario; cuando las personas que sufren un problema de escoliosis lumbar están un número largo de horas sentados, también pueden empezar a notar que la espalda se cansa, y tendrán que ponerse de pie y caminar.

De esta manera, las personas con escoliosis lumbar no soportarán estar de pie mucho tiempo o sentadas mucho rato, sino que cambiarán su rutina de movimiento de manera bastante regular.